Cómo estudiar una licenciatura si tienes hijos

12 min de lectura

Si te preguntas constantemente si vale la pena que termines una licenciatura, debes saber que la respuesta es: sí. Esto se debe a que al obtener un título profesional tu perfil como profesional puede mejorar en gran medida y, por lo tanto, será más sencillo que puedas acceder a mejores trabajos.

Y es que, según informes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, en nuestro país, como en gran parte de las naciones pertenecientes a esta institución, la tasa de empleo de los adultos tiende a incrementarse según el nivel máximo de estudios que hayan cursado.

De la misma manera, la OCDE señala que también los ingresos de las personas suelen ser considerablemente más altos mientras más especializada sea su formación. De hecho, la organización sostiene que un individuo con educación superior finalizada cuenta, en promedio, con un salario 2 veces más grande que alguien que sólo culminó hasta la preparatoria.

Por eso, al decidirte por obtener un título profesional podrás convertirte en un ejemplo y un orgullo para tu familia y todos tus seres cercanos, lograrás mejorar tu calidad de vida y la de tus hijos, y alcanzarás la estabilidad que tanto anhelas.

Ahora bien, es normal que te preocupe tener el tiempo, recursos y todo lo necesario para cursar tu licenciatura con éxito, puesto que cuidar de una familia, tener un empleo y estudiar una carrera de manera simultánea representa un gran reto; sin embargo, es importante que sepas que esto no es imposible, simplemente requiere de planeación, compromiso y una gran motivación.

Para ayudarte, en este material te daremos algunos consejos que te ayudarán en este proceso.

¿Te interesa leer sobre este tema? ¡No te pierdas este contenido!

1. Aprende a organizar tu tiempo

Lo primero que deberás hacer si quieres cursar tu licenciatura es aprender sobre cómo sacar el máximo provecho al tiempo con el que cuentas, de tal manera que no sólo puedas cumplir con todas tus obligaciones relacionadas con tu empleo, la universidad y tu familia, sino que también puedas destinar periodos a otras actividades clave, como el descanso y el ejercicio.

Una excelente alternativa es iniciar todos los días haciendo una pequeña lista con los pendientes más importantes que debes realizar. Esto evita que te enfoques en tareas que no son realmente las más relevantes y te concentres en las actividades que requieren de tu concentración plena.

Ten presente que lo ideal no es realizar la mayor cantidad posible de acciones en el día, sino reconocer cuáles de éstas realmente son vitales y concretarlas en el tiempo y la forma deseadas.

Otro punto a considerar es que antes de empezar con cualquier tarea primero debes establecer cuál es el tiempo máximo que estás dispuesto a dedicarle. Al hacer esto promueves tu productividad, algo que será clave durante el estudio de tu carrera.

Adicionalmente, es recomendable que nunca comiences con un pendiente sin antes contar con todo lo que requieres para completarlo, puesto que esto garantiza que tu tiempo rinda al máximo posible.

Hablando de sacar el máximo provecho a cada espacio de tu día, también es importante que cuides que el tiempo que dediques a tus hijos sea verdaderamente de calidad. Para esto, es importante que trates de escuchar sus necesidades, los eduques y busques estar presente en sus logros.

Por último, para que tengas un mayor control sobre tus días, no olvides que existen muchas herramientas tecnológicas de las que puedes apoyarte, por ejemplo: Trello y Google Calendar. Estas aplicaciones te permitirán crear alertas para tus exámenes, proyectos, entregas y todas tus actividades. 

2. Elige una opción académica que te apasione

Existen muchos factores que debes tomar en cuenta antes de elegir una carrera, pues al escoger una opción académica de forma certera te ahorras mucho tiempo y dinero que puedes invertir en el cumplimiento de nuevas metas, como mejorar tu calidad de vida y la de tu familia en general.

Para empezar, siempre es clave que te autoanalices. Identifica cuáles son las áreas que tienes más fuertes, las habilidades y talentos con los que cuentas, y las materias en las que te iba mejor en tus anteriores estudios. Todo esto te permitirá entender en qué tipo de licenciaturas podrías tener un mejor desempeño.

Eso sí, también es importante que tengas claro cuáles son tus áreas de oportunidad y las competencias que debes fortalecer.

Para ayudarte a tomar la mejor decisión para elegir tu futura carrera, te dejamos el siguiente quiz sin costo para que descubras tu vocación:

CTA-FINAL_quizz

Una vez que hayas dedicado tiempo a pensar sobre estos temas, será momento de que revises la lista de carreras profesionales que podrías cursar. Algo vital es que trates de no descartar ninguna alternativa sin antes leer un poco sobre esta y dar un pequeño repaso al plan de estudios, puesto que muchas ves los mitos sobre algunas opciones académicas pueden hacerte creer que una licenciatura trata sobre algo que no es lo correcto.

Lo mejor es que evalúes todas las carreras y que poco a poco descartes las que menos empaten con tu perfil y con lo que esperas para tu futuro. Esto evitará que en tu segundo periodo de estudios o más adelante en tu programa académico descubras que estás en una opción académica que no es la más afín contigo.

Algo que también puede ayudarte es platicar con tus seres más cercanos y con profesionales que puedan decirte cómo ha sido la experiencia que han tenido con la rama de estudios que escogieron, qué tipo de proyectos realizan, en qué campo laboral se integran y resuelvan todas tus dudas. Al hablar sobre esto y tener una idea más clara de cómo podría ser tu día a día tras la universidad, tu perspectiva se ampliará y tendrás más herramientas para decidir.

Ahora, aunque realices todos estos pasos es posible que no tomes la decisión correcta a la primera y esto no tiene por qué impedir que desarrolles tu potencial al máximo. Así que no tengas miedo a equivocarte y, por lo contrario, disfruta cada día en la educación superior al máximo y da siempre lo mejor de ti.

Recuerda que siempre tendrás la oportunidad de volver a comenzar hasta dar con el camino que más te apasione y te haga feliz.

3. Pide ayuda a tus seres cercanos y compañeros de trabajo

En tu camino hacia terminar una licenciatura enfrentarás muchos retos. Por esa razón, es importante que cuentes con el apoyo de todas las personas que te rodean.

Por un lado, es necesario que al momento de estudiar y de concretar tus pendientes, nadie te distraiga de tus deberes, ya que cualquier interrupción, por más pequeña que parezca, puede romper con tu concentración.

Toma en cuenta que cada vez que desvíes tu atención a responder alguna pregunta o realizar una actividad diferente a la que estabas realizando inicialmente, requerirás de, por lo menos, un minuto o dos para recordar en qué ibas y retomar.

Así que lo mejor es que solicites a tus familiares y amigos que eviten distraerte en los tiempos en los que debes realizar tus deberes y que no utilices plataformas sociales mientras los haces. De hecho, en caso de ser posible, lo ideal es que apagues cualquier aparato electrónico que tengas hasta finalizar.

Eso sí, este tema no aplica sólo en tu hogar y con tus seres más cercanos, sino que también debes comunicar a tus compañeros y supervisores en tu empleo, tu meta de obtener un título profesional. Esto ayudará a que busquen ser más flexibles contigo y a que te visualicen como una persona que está en busca de superación y mejores oportunidades.

Piensa que el hecho de que las personas en tu entorno laboral estén conscientes de que asistes a la universidad permitirá que tengan mayores consideraciones contigo y te consideren para tomar puestos de trabajo con mayor responsabilidad en el futuro.

4. Infórmate sobre modalidades de estudio

Cada vez más las instituciones educativas toman en cuenta las necesidades y el estilo de vida de las personas al momento de diseñar sus programas académicos y las modalidades de estudio que ofrecen.

Por eso, antes de pensar en inscribirte en cierta licenciatura, es fundamental que analices los tipos de carrera que podrías estudiar y cómo estos empatan con tu día a día.

Las Licenciaturas Ejecutivas, por ejemplo, están pensadas especialmente para individuos que no cuentan con el tiempo suficiente para asistir a una universidad todos los días y, por lo contrario, requieren de facilidades para obtener su título profesional en un sistema más flexible.

Éstas tienen planes de estudio con una duración menor a los programas tradicionales, ya que pueden concluirse en 3 años. Además, ofrecen horarios que se ajustan a tus necesidades y que te permiten trabajar y atender a tu familia.

Otra ventaja de esta modalidad es que está abierta para revalidar tus estudios en caso de que hayas comenzado una carrera en otra institución años atrás, lo que hará que el tiempo que hayas dedicado anteriormente a tu formación no se pierda, sino que sea tomado en cuenta lo más posible.

También es importante considerar que el plan de estudios de las Licenciaturas Ejecutivas es modular, lo que significa que sólo cursarás un par de materias a la vez para que se te facilite comprender todos los temas a la par de cumplir con todas las demás responsabilidades con las que cuentas y, adicionalmente, tendrás siempre el apoyo de asesores que te ayuden a repasar y entender los tópicos que no te queden del todo claros.

Ahora bien, ésta no es tu única opción, puesto que también tendrás la alternativa de cursar carreras en línea, las cuales representan una excelente oportunidad para ti en caso de que tu tiempo libre esté muy limitado y se te dificulte desplazarte de tu casa u oficina a la universidad.

Esto se debe a que estas opciones académicas pueden tomarse desde cualquier lugar y en el horario que tú decidas a través de un aula virtual.

Sin duda, por la manera en la que los conocimientos se imparten, se trata de una modalidad de estudios muy dinámica y que impulsa el fortalecimiento y desarrollo de tus habilidades para manejar las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), algo de gran valor para tu futuro.

Ten presente que al utilizar herramientas digitales en tu día a día descubrirás como autoaprender, investigar, interactuar, manipular documentos y datos, y realizar múltiples tareas que serán un valor agregado para tu currículum y te permitirán capacitarte como un candidato mucho más completo en el mercado laboral.

Así que ya sabes, lo más importante es que estudies estas opciones con detalle, respondas todas las dudas que tengas sobre éstas en las instituciones educativas de tu interés y elijas el tipo de licenciatura que sea más afín con tus actividades diarias, tus expectativas y tu estilo de vida.

Dado que todas estas carreras cuentan con la misma validez ante la Secretaría de Educación Pública (SEP), lógicamente, siempre y cuando cuenten con el Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios (RVOE), sólo deberás preocuparte por elegir la alternativa que más empate contigo.

5. Investiga opciones de financiamiento económico

¿Tener tiempo suficiente no es lo único que te preocupa al momento de decir si cursar una carrera, si no que también te preguntas cómo cubrirás los gastos de la matrícula? ¡No te preocupes! Aunque es muy válido que puedas sentirte ansioso ante este tema, es importante que sepas que existen muchas opciones de apoyo para que puedas cumplir tu meta.

Para empezar, hoy en nuestro país hay una gran cantidad de instituciones financieras, las cuales son organizaciones sin fines de lucro, que tienen como propósito otorgar préstamos a la sociedad para alcanzar ciertos objetivos, entre estos obtener un título universitario.

Al acudir a una de estas empresas podrás aplicar para que la institución de tu elección financie tus gastos de la educación superior y genere un plan de pagos para que puedas liquidar este préstamo durante los años que curses tu licenciatura y un periodo específico después de graduarte. Sobre esto, es importante que sepas que el tiempo se define según tu capacidad de pago y tu situación financiera personal, por lo que no deberás preocuparte por este tema.

Por otro lado, también existen algunos apoyos económicos a los que podrías acceder según tus competencias y características personales los cuales no funciona a manera de préstamo, sino que son a fondo perdido. Por lo general, hay 3 tipos. A continuación te hablaremos un poco sobre esto.

El primero es el de tipo académico. En caso de que hayas tenido un desempeño sobresaliente en tus estudios anteriores a la universidad podrías obtener esta beca. Eso sí, deberás mantener buenos resultados durante todo tu paso por la educación superior para que puedas aplicarla en toda tu carrera.

La segunda clase de apoyo es la deportiva. Si te gusta practicar deporte y tienes talento para una disciplina en particular, como el fútbol, voleibol o básquetbol, puedes realizar una prueba en la institución de tu interés para aplicar a la beca. Para ser elegido también tendrás que comprometerte a asistir a cierta cantidad de entrenamientos y a participar en los tornos que se te soliciten.

Por último, también las habilidades para el teatro, la danza o la música en general son altamente valoradas por las casas de estudio y premiadas con becas. Para éstas también deberás destinar tiempo a ensayos y presentaciones.

¿Consideras que tu perfil empata con alguno de estos tipos de apoyo? Si tu respuesta es positiva, entonces es momento de que acudas a las universidades y preguntes sobre los requisitos y el proceso que deberás llevar para aplicar a estos.

Para tener éxito es recomendable que sigas paso a paso lo que se te indique, cuides mucho hacer las entregas de documentación requerida en el tiempo y la forma solicitada, y des lo mejor de ti en la etapa de evaluación. 

Sin duda, acceder a apoyo económico para obtener tu título profesional no sólo será de gran ayuda para que conquistes tu meta, sino que te convertirá en un orgullo y fuente de inspiración para tus hijos, tu familia y todas las personas a tu alrededor.

6. Construye sólidos hábitos de estudio

Los buenos hábitos son una parte fundamental para que logres lo que te propongas en todos los ámbitos de tu vida y, por supuesto, en la etapa universitaria no serán la excepción.

El primero que debes tener siempre presente es el descanso. Aunque cuentes con muchas responsabilidades, destinar el tiempo suficiente a dormir todos los días te permitirá hacer tus labores con la eficacia y resultados que esperas. 

Ahora, una vez que estés en tus clases es de vital importancia que te acostumbres a realizar algunas cosas que pueden ayudarte a que tu aprendizaje sea más significativo, por ejemplo: siempre escuchar atentamente a tus profesores, tomar notas de todos los temas y resolver todas tus dudas.

Pero, mucho más allá de estos consejos, también es clave que utilices diferentes herramientas para lograr que tu comprensión de lo que veas en clase sea más profunda.

Por ejemplo, puedes aprender a realizar cuadros sinópticos. Estas figuras son formas visuales que te permiten resumir y clasificar los conceptos e ideas de los que tus profesores te instruyan. La idea es que te permitan identificar lo más importante de cada tópico que veas en clase.

Existen 3 tipos: los de llaves, que son los más utilizados y se distinguen por ordenar los temas en ideas principales, secundarias y complementarias; los de diagrama, que aunque tienen el mismo orden jerárquico utilizan líneas para conectar temas; y, los de red, que generalmente se usan para representar procesos.

Otra opción es que te ayudes de cuadros comparativos. Estos se realizan por medio de columnas con los diferentes temas. Lo más importante es que organices todo lo que hayas aprendido de los diferentes tópicos y luego encuentres las diferentes entre lo que hayas agregado en cada columna.

También, aunque pueda parecerte algo muy simple, subrayar tus apuntes y hacer pequeños comentarios a lado de tus notas sobre ejemplos que pueden ayudarte a entender más adelante a qué se refiere lo que escribiste, es muy valioso.

Al final, la idea es que te facilites la comprensión de tus clases, de tal manera que no tengas que destinar largas horas a repasar antes de realizar tus exámenes o de desarrollar tus proyectos, sino que la información ya la tengas entendida y sólo necesites unos minutos o un par para recodar los temas.

7. Nunca pierdas de vista tus metas

Este punto, aunque a simple vista podría parecer uno de los más simples, es uno de los más importantes, así que, ¡presta mucha atención!

Para tener éxito en la etapa universitaria mientras cumples con tus obligaciones relacionadas a tu empleo y a tu familia, deberás enfrentar muchos retos, como la organización del tiempo y el desarrollo de buenos hábitos que mencionamos en los puntos anteriores, por lo que tener presente qué metas quieres alcanzar y cómo puedes conquistarlas es clave.

Esto quiere decir que antes de inscribirte en cualquier universidad debes tener claro por qué quieres obtener tu título profesional, qué beneficios puede traerte esto y qué deberás poner de tu parte para que este propósito lo cumplas en el tiempo y forma que esperas.

Teniendo esta base y recordándola constantemente difícilmente algo impedirá que los resultados sean lo que buscas. Así que si consideras que necesitas tener todo esto escrito en algún lugar donde puedas consultarlo constantemente, hazlo sin dudar.

¡Listo! Después de leer este material, ya tienes 7 consejos muy importantes para que puedas estudiar una licenciatura a la par de cuidar a tus hijos. No olvides platicar con ellos sobre lo valioso que será que cumplas con este objetivo para toda la familia y darles siempre tiempo de calidad, puesto que esto también te dará la fuerza para continuar en días difíciles.

¿Tienes alguna duda sobre cómo preparar tu ingreso a la educación superior, elegir tu carrera o acceder a apoyo económico? ¡Escríbenos en la sección de comentarios!

Nos encantará ayudarte a que cumplas con esta meta.

Escrito por Aliat

¡Únete ahora!

Sé parte de nuestra comunidad y no te pierdas las últimas noticias y consejos para tu formación profesional

¡Solicita más información!
Por favor completa todos los campos